Milan * Rep Italia.
El portero Christian Abbiati titular en los últimos encuentros del Milán, ha defendido sus ideas fascistas en una entrevista publicada por la revista "Sportsweek", el suplemento de fin de semana del diario deportivo La Gazzetta dello Sport.
En la entrevista, el guardameta no se "avergüenza" de sus ideas políticas y reconoce tener en casa dos bustos del dictador fascista Benito Mussolini, así como el conocido himno fascista "Facetta Nera" de tono d
e su teléfono móvil.Reconoce tener en casa dos bustos del dictador fascista Benito Mussolini."Yo no me avergüenzo de manifestar mi fe política", explica Abbiati, que señala que de la época fascista, que duró desde 1922 a 1945, comparte los ideales de Patria, la defensa de la religión católica y la capacidad de asegurar el orden y la seguridad a los ciudadanos.
No obstante, el ex portero del club español del Atlético de Madrid especifica que del fascismo rechaza "las leyes raciales", por las que fueron perseguidos y deportados los judíos italianos, así como "la alianza con Adolf Hitler y la entrada a la II Guerra Mundial".
El guardameta, que esta temporada se ha impuesto en la titularidad a su compañero el brasileño Nelson Dida para defender la portería del Milán, explica que en las últimas elecciones políticas votó al partido de extrema derecha "La Destra".
No es el único caso
Abbiati no es el único jugador que ha manifestado abiertamente su defensa del fascismo.
Hace unos años el ex jugador del Lazio Paolo di Canio, que siempre había declarado sus ideas, causó estupor e indignación cuando tras la victoria en un derbi con la Roma
saludó a los aficionados con el típico saludo fascista.Por ese gesto, la Comisión de Disciplina de la Federación Italiana de Fútbol sancionó al delantero con un partido de suspensión y una multa de 10.000 euros.
Pese a que en Italia existe el delito por "apología del fascismo", no se tomó ninguna decisión judicial.
También el portero del Juventus Gianluigi Buffon estuvo envuelto en la polémica cuando, en 1999, celebró un gol con el Parma con una camiseta en la que se leía 'Boia chi molla', una de las frases relacionadas con la ideología fascistas. Un año más tarde eligió el número 88 para llevar en la camiseta, que para los nazis simbolizaba la frase 'Heil Hitler'.
En ambas ocasiones, el portero juventino alegó que estas decisiones fueron fruto del desconocimiento.
Ama el futbol, odia el racismo y el fascismo !!